El aire: el combustible que tu voz necesita
Imagina que quieres recorrer un largo camino en coche. Sin combustible, el motor no puede hacer su trabajo. Con la voz ocurre algo parecido.
El aire es la energía que pone en marcha la voz. Pero no se trata de tener mucho, sino de administrarlo con inteligencia.
En muchas clases descubro que las personas intentan controlar la voz haciendo fuerza. Sin embargo, cuando aprenden a confiar en la respiración, la voz empieza a sonar más cómoda y natural. No es cuestión de esfuerzo. Es cuestión de coordinación.
Una buena gestión del aire ayuda a que la voz trabaje con menos tensión y más eficiencia.
Mientras lees un párrafo en voz alta, intenta mantener un ritmo tranquilo. Observa cómo cambia tu respiración cuando dejas de tener prisa.
Gastar todo el aire al principio de una frase.
No dejes que el aire controle tu voz. Aprende a que la voz y la respiración trabajen juntas.
