19 de octubre de 2026 · Blog de Andrea Lahora · 6 min de lectura
Respuesta corta: un buen calentamiento vocal dura entre 8 y 12 minutos y va de menos a más: primero el cuerpo y la respiración, después sonidos suaves y cerrados (zumbidos, vibración de labios), luego vocales abiertas y, al final, escalas y saltos. Nunca se empieza por la nota más aguda ni por la canción. Estos son los 10 ejercicios que usan los profesores de canto, en el orden correcto y con el tiempo de cada uno.
Las cuerdas vocales son músculo y mucosa. Cantar en frío es como esprintar sin calentar: se puede, pero el riesgo de acabar ronco, con la voz apretada o con un tirón es mucho mayor. Un calentamiento vocal hace tres cosas: aumenta el riego sanguíneo de la laringe, coordina el aire con la vibración de las cuerdas y despierta los resonadores (cara, boca, cabeza) para que el sonido salga sin empujar. Diez minutos antes de cantar te ahorran días de voz cansada después.
Hazlos seguidos, sin saltarte el orden. Los primeros preparan el cuerpo; los últimos ya son canto. Si solo tienes cinco minutos, haz del 1 al 6.
Gira los hombros hacia atrás diez veces, deja caer la cabeza hacia un lado y hacia el otro, y masajea la mandíbula con los dedos justo delante de las orejas mientras la dejas colgar. La mitad de la tensión vocal nace aquí, no en la garganta.
Una mano en el abdomen. Inspira por la nariz de forma que sea la mano la que se mueve hacia fuera, no los hombros hacia arriba. Suelta el aire con un "sss" largo y constante. Repite cinco veces alargando un poco cada vez. Este es el motor de todo lo demás; si quieres entender bien por qué, Andrea Lahora lo explica semana a semana en Descubre tu voz.
Bosteza de verdad, con la boca abierta y la garganta ancha, y deja salir un suspiro sonoro de agudo a grave. Abre el espacio de la faringe y baja la laringe sin que hagas fuerza para ello.
Labios juntos, dientes separados, y un "mmm" cómodo en tu zona media. Tienes que notar cosquilleo en los labios y en la nariz: eso es la resonancia colocada delante. Desliza suavemente unas notas arriba y abajo sin salir de lo cómodo.
Haz vibrar los labios como un motor, primero sin nota y luego sobre una sirena de grave a agudo y vuelta. Si los labios se paran, es que falta aire o sobra tensión: vuelve a la respiración. Es el ejercicio más completo que existe, porque regula el aire y relaja las cuerdas a la vez.
Si te sale la "rr" vibrada, úsala igual que el lip trill. Si no, canta la "ng" de la palabra "tango" (la lengua pegada al paladar) y haz sirenas con ella. Lleva el sonido a la máscara, la zona de la nariz y los pómulos.
Con la boca en forma de "u" pequeña, desliza desde tu nota más grave cómoda hasta la más aguda cómoda y vuelve, lento y sin saltos. Cuando notes que la voz "cambia de marcha" (el paso entre voz de pecho y voz de cabeza), no empujes: baja un poco el volumen y deja que pase.
Do-re-mi-fa-sol-fa-mi-re-do, empezando en tu zona media. Cada repetición medio tono más arriba, hasta donde llegues sin apretar; luego baja. Las vocales cerradas ("i", "u") ayudan en los agudos; las abiertas ("a") son más fáciles abajo.
Do-mi-sol-do-sol-mi-do con una "a" o una "o". Aquí ya trabajas saltos grandes y la conexión entre registros. Sube medio tono cada vez y para en cuanto notes el primer esfuerzo.
Canta la primera frase de lo que vayas a cantar, pero a la mitad del volumen y con la sensación de los ejercicios anteriores: aire bajo, garganta ancha, sonido delante. Es el puente entre el calentamiento y cantar de verdad.
La voz necesita entre dos y tres horas después de despertar para estar del todo operativa: la mucosa de las cuerdas vocales está más hinchada por la mañana. Si tienes clase, ensayo o concierto temprano, calienta más despacio y empieza aún más grave de lo habitual.
Graba con el móvil la primera frase de tu canción antes de calentar y vuelve a grabarla después de los 10 ejercicios. Escucha las dos seguidas. La diferencia es la razón por la que ningún cantante profesional sale a cantar sin calentar.
Si estás empezando y todavía no tienes clara tu zona cómoda ni cómo respirar bajo, la guía de cómo aprender a cantar desde cero te da la base para que estos ejercicios funcionen.
Los ejercicios son los mismos para todo el mundo; lo que cambia es cómo los hace cada voz. La mayoría de los principiantes hace el lip trill con los hombros subidos, las sirenas empujando en el paso de registro o las escalas apretando la mandíbula, y no lo nota hasta que alguien se lo señala. Esa es la diferencia entre calentar y creer que calientas. Andrea Lahora, profesora de canto en Madrid con más de veinte años formando voces, dedica los primeros minutos de cada clase a esto, presencial o por videollamada: a que cada ejercicio lo hagas con tu voz, no con la del vídeo.
Diez minutos de calentamiento valen más que una hora de ensayo con la voz fría. Si solo vas a hacer una cosa bien, que sea esta.
Entre 8 y 12 minutos para una clase, un ensayo o un concierto. Cinco minutos bastan para practicar en casa. Más de 15 ya no es calentar, es ensayar, y llegas cansado.
La vibración de labios (lip trill) sobre sirenas: regula el aire, relaja las cuerdas y coloca la resonancia a la vez. Si solo puedes hacer uno, haz este durante dos minutos, siempre después de respirar bajo.
Casi. Los ejercicios de cuerpo y respiración (1 y 2) son silenciosos, y el zumbido con la boca cerrada y el lip trill se pueden hacer muy bajito en el coche o en el baño. Las escalas sí necesitan volumen.
Sí, y con los mismos ejercicios. Una presentación de una hora cansa tanto la voz como un concierto, y la mayoría de la gente llega a ella sin haber emitido una nota.
Agua a temperatura ambiente, antes y durante. Ni muy fría ni muy caliente, y nada de miel, limón o caramelos "para la voz": no llegan a las cuerdas vocales, solo a la garganta.
Conviene. Dos minutos de zumbidos suaves y sirenas descendentes a media voz devuelven las cuerdas a su estado de reposo y reducen la ronquera del día siguiente.
En la primera clase Andrea escucha cómo haces estos ejercicios y te corrige lo que no se ve en un vídeo. Presencial en Madrid o por videollamada.
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